Por fin y después de investigar los programas disponibles de recopilación de glosarios o diccionarios, me decidí por uno y empecé a introducir los términos que tenía recopilados. Aún no tenía nombre, así que lo llame tentativamente “la enciclopedia” y lo tenía hospedado en un subdirectorio de Guachiman.net.
En los primeros días, y al ver que el diccionario se estaba poblando, contacté a varios amigos venezolanos dentro y fuera de venezuela para que me ayudaran. A todos les encantó la idea, pero pocos en realidad me pudieron echar una mano pues sus compromisos familiares o laborales se los impidió. No importa, sus palabras de apoyo y de emoción sobre el proyecto fueron suficientes para mantenerme emocionado y seguir agregando términos.
Curiosamente, a los pocos días de haber lanzado “la enciclopedia de Guachiman”… estaba rumbo a una fiesta en el Museo Latinoamericano con mi esposa y en el camino estabamos hablando del proyecto, e ibamos anotando más y más palabras para agregarlas cuando regresaramos. Era una fiesta venezolana, por lo que seguramente ibamos a tener muchas más ideas! Antes de llegar, le comenté a Yvonne que no sabia que nombre ponerle al proyecto pues eso de la enciclopedia no me convencía, y ella inmediatamente me dijo “y porque no le pones Chuleta”? !!
No les tengo que decir que apenas al llegar a la casa de la fiesta revise los dominios y me dí cuenta que LaChuleta.net estaba disponible… en 5 min. ya la tenia registrada y estaba cambiando mis valores del DNS. Así fue que nació La Chuleta.

Como ya se habrán dado cuenta, las ilustraciones de las franelas las he cambiado por FOTOS de modelos de verdad! y que modelos! gracias a los super panas de la cuadra por posar para mí, a mi prima Gisela y por supuesto mil gracias a mi hermana por tomarse toda una tarde y sacar unas tremendas fotos! La verdad es que su aporte fue vital al lanzamiento de esta pagina!
Desde que me mude a Los Angeles me he sentido diluido en no solo la cultura americana, sino la mexicana, salvadoreña, nicaragüense, etc. Ser venezolano es realmente ser minoría dentro de una minoría. No habemos muchos, y los pocos que nos cruzamos ni nos reconocemos. Solo gracias a mi minúscula calcomanía de la bandera en mi carro es que he recibido cornetazos y saludos en las autopistas de otros venezolanos que, como yo, se emocionan de saber que hay otro pana por aquí que extraña una polarcita en una arepera a las 2:00am…